Chimenea suministrada por Aingeru Astui

Bandera suministrada por Aingeru Astui


Empresa Nacional Elcano
Antartico








Antartico por Teo Diedrich
      Había sido construido en el Reino Unido en 1914, con el nombre de Sicily. En 1933 se convirtió en Pagasitikis, y en 1937 en François. Llevó este nombre por poco tiempo ya que fue capturado en 1937 en el Estrecho de Gibraltar por el crucero auxiliar Mallorca. Durante el resto de la guerra navegó camuflado como Vigo. En 1939 fue rebautizado como Castillo Andrade y pasó a Elcano al formarse esta.
Peso Muerto 4.722 TM
Eslora 116,0 metros
Manga 14,6 metros
Puntal 6,8 metros
Propulsión Alternativa Triple Expansión
Potencia 1.400 C.V.


Antartico por Teo Diedrich
      El 10 de Enero de 1944 sufrió un incendio estando en Vigo. Los bomberos de la ciudad acudieron a sofocarle, pero el agua con el que le atacaban llegó hasta la bodega nº 2, donde había 2.000 bidones de carburo de calcio. Se produjo una gran explosión que voló toda la superestructura y la cubierta desde esta hasta la proa, muriendo siete personas, cinco tripulantes y dos del personal de la Armada que atendía a la extinción. El barco había sido fondeado en la zona de Moaña para proteger los muelles y después de la explosión se hundió.

Antartico por Teo Diedrich
      Fue reflotado en 1945 y se trasladó por sus propios medios a Sestao, aunque escoltado por el Castillo Figueras, donde fue reparado y reformado por la SECN cambiando totalmente de aspecto, lo cual incluyó alargar su eslora metro y medio. La reforma incluyó transformar dos bodegas en bodegas frigoríficas, con todas las instalaciones necesarias. Así mismo se cambió su máquina alternativa de triple expansión por un motor diésel MAN G8VN84 de 2.200 C.V. Este motor no era nuevo si no que procedía del Ciudad de Malaga de Trasmediterránea, que se había hundido el 8 de Enero de 1936 después de colisionar con el Cape of Good Hope cuando salía de Las Palmas de Gran Canaria con destino a Santa Cruz de Tenerife.

Antartico por Teo Diedrich
      La reforma incluyó también una nueva superestructura con capacidad para 12 pasajeros. La apariencia cambió completamente ya que también se instaló una chimenea de corte moderno, pasando de la de un típico mercante de comienzos del siglo XX a una apariencia moderna. Dejó el astillero en 1948 para continuar su ya larga vida, pero viendo reducido su carga de 6.000 a 4.500 TM.

Antartico por Teo Diedrich
      El 6 de Octubre de 1959 embarrancó en Las Quebrantas debido a un fallo del motor principal, cuando entraba en Santander procedente de Lobito (Angola) con un cargamento de manganeso. En un principio se pensó que podía ser rescatado, pero los remolcadores no tuvieron éxito.

Antartico por Teo Diedrich
      Las mareas de esos días no ayudaban al reflotamiento, pero se intentó mejorar las posibilidades alijando la carga a dos pequeños costeros de Vapores Costeros: Toñin y Maria Santiuste. La lentitud de las operaciones hizo que llegasen los temporales de otoño, los cuales enterraron más el barco en la arena, impidiendo completamente que pudiese ser movido por los remolcadores. Antes de fin de mes desembarcaron los últimos tripulantes que quedaban a bordo ayudando en las tareas de reflotamiento.

Antartico por Teo Diedrich
      A partir de ahí los sucesivos temporales de otoño e invierno le fueron destrozando y partiendo. En las tres primeras fotos se ve como estaba primero, muy cercano a la orilla, e incluso se ve el bote y la escala para el acceso al barco. En la cuarta se ve como rompian los temporales sobre él en las pleamares.

Antartico por Teo Diedrich
      Las cuatro siguientes muestran como iba quedando destrozado, y los pocos restos que iban quedando de él cuando a la acción de la mar se añadió la de la compañía que se adjudicó su desguace.

Antartico - Suministrada por S. Pérez Calleja
Esta toma de Google Maps muestra los restos del buque en la playa del Puntal


Antartico por S. Pérez Calleja
      Los temporales de Febrero y Marzo de 2014 han dejado totalmente a la vista los restos del barco, que se pueden ver muy bien en marea baja.





Se puede leer la historia completa en la página de Fernando García Echegoyen, en la colaboración de Manual Rodríguez Aguilar.


Parte de la información ha sido recogida en el libro "Un Siglo con la Marina Mercante" de Luis María del Busto.  



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